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Estándar de transparencia heráldico y genealógico

En el Instituto de Historia y Heráldica Familiar queremos dar respuesta al creciente interés por parte de los individuos y de las familias en relación al origen e historia de nuestros apellidos.

Para lograr este objetivo sabemos que no basta con poner la información al alcance de todos. Debemos y tenemos la obligación de hacer entendible dicha información y de proporcionar las herramientas necesarias para ello.

Con esta intención, hemos recogido en forma de decálogo los puntos esenciales e indispensables que las miles de personas que visitan a diario nuestra web deben conocer:

 

  1. Los escudos de armas no pertenecen a los apellidos. Son las personas y las familias (también las instituciones), las que adoptan o heredan un blasón.
  2. Para poder asegurar que un escudo es el correspondiente a una determinada familia, sería necesaria una investigación genealógica exhaustiva.
  3. La homonimia en los apellidos no es nunca certeza de consanguinidad. Esta sólo se puede afirmar elaborando un árbol genealógico que la demuestre.
  4. Mientras no se demuestre el contrario, sólo tenían escudo de armas las familias nobles.
  5. Una persona no noble que quiera dotarse de escudo de armas para él y su descendencia por línea masculina, puede hacerlo sólo acudiendo a un rey o cronista de armas o consejero heráldico oficialmente autorizado.
  6. La información contenida en nuestros estudios hacen referencia al origen e historia genérica de cada apellido.
  7. La información contenida en nuestros estudios ha sido extraída de algún documento u obra bibliográfica que consta en nuestro poder y, por tanto, los ponemos a disposición de nuestros clientes para su consulta.
  8. Nuestras investigaciones se realizan con respeto a las leyes vigentes y no suponen asignación de título ni blasón alguno a las personas poseedoras de cualquiera de nuestros estudios.